LA RENUNCIA A LA HERENCIA

La renuncia a la herencia es el acto por el cual se hace constar expresamente la voluntad de no ser parte como heredero en el procedimiento sucesorio.

La herencia incluye todo el patrimonio del causante, esto es: bienes, derechos y obligaciones. Dentro de estas últimas encontramos las deudas, que también se heredan.

Supuestos comunes de renuncia o repudia de la herencia son situaciones en las que el fallecido hubiera acumulado deudas en vida, o se encontrara inmerso en procesos judiciales que puedan suponer deudas u obligaciones para el heredero.

El mero fallecimiento del causante no supone que automáticamente vayas a ser considerado heredero.

Independientemente de que hayas sido designado como tal en testamento o tengas la consideración de legitimario es preciso aceptar la herencia para intervenir como tal.

Si es necesario que la voluntad del heredero sea clara respecto a aceptar de la herencia, mucho más lo es que lo sea para renunciarla.

Cómo se renuncia a la herencia

La forma de hacerlo es muy sencilla: Basta con acudir al Notario y hacerlo constar.

Es importante hacer algunas puntualizaciones al respecto:

  • Es completa: Es decir, no se puede renunciar a ella en parte.
  • Es pura: No se puede someter la renuncia a condición o plazo.
  • Es irrevocable: Una vez renuncies no se puede volver atrás.

Estas son circunstancias que tendrás que tener en cuenta antes de llevar a cabo el acto de renuncia.

También tienes que tener en cuenta es imposible renunciar a la herencia en vida.

Es decir, para poder renunciar a la herencia es necesario que la persona a la que vayas a heredar haya fallecido.

¿Qué pasa si quien renuncia tiene hijos?

En este punto es importante diferenciar entre si la sucesión es intestada (sin testamento) o testada (con testamento):

Intestada: En este caso, la renuncia supone que tus herederos no van a percibir la herencia que te correspondería si no hubieras renunciado.

Es decir, si no hay testamento renuncias tanto para ti como para tus hijos.

Testada: En este caso depende.

Cuando el fallecido ha hecho testamento se ha de interpretar conforme a la voluntad del mismo (artículo 675 del Código Civil).

Esto significa que habrá que atender a la forma en que se ha redactado el testamento y si prevé la renuncia.

La única forma de que el causante “evite” que la renuncia afecte a sus nietos es haciendo esa previsión en el testamento.

Es importante no confundir la renuncia con la desheredación. En caso de desheredar a un hijo serán los hijos de éste los que heredarán.

Plazo para renunciar a la herencia

El Código Civil no marca un plazo para renunciar a la herencia.

No obstante, se ha establecido para ello el plazo de 30 años desde la muerte del causante, que es el fijado para la reclamación de la misma (artículo 1963 del Código Civil).

En cualquier caso, sí que existen plazos para los siguientes supuestos:

  • Plazo mínimo para renunciar a la herencia (artículo 1.004 del Código Civil): Han de pasar 9 días desde el fallecimiento del causante para renunciar a la herencia.
  • Plazo de los interesados para que el heredero acepte o renuncie (artículo 1.005 del Código Civil): Cualquier persona que tenga interés en que el heredero acepte o repudie la herencia puede instar, pasados 9 días del fallecimiento del causante, que se requiera al heredero para que se pronuncie al respecto.

Es el caso de, por ejemplo, acreedores a quienes interese que se acepte o renuncie para poder intentar cobrar la deuda que tenía el fallecido con ellos.

En este caso, el Notario notificará al heredero que tiene 30 días para pronunciarse sobre si la acepta pura y simplemente, a beneficio de inventario, o renuncia a ella.

Si pasados esos 30 días no se ha pronunciado se entiende que acepta pura y simplemente.

La renuncia a la herencia en perjuicio de los acreedores del heredero

Puede suceder que el heredero tenga deudas y precisamente por ese motivo no quiera aceptar la herencia.

Es lo que se conoce como renuncia en perjuicio de acreedores, situación prevista en el Código Civil en su artículo 1001.

Este artículo permite a los acreedores del abogado acudir al Juez para que les permita aceptarla en nombre del renunciante.

La particularidad de este mecanismo es que, en caso de que una vez empleada la herencia para cubrir las deudas del renunciante, si hubiera bienes sobrantes de la herencia, éstos no irían a parar a quien ha renunciado, sino que se repartirían entre los demás herederos con arreglo a lo dispuesto en la Ley.

Autor: Francisco Moret Gea

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