LA LIQUIDACIÓN DE GANANCIALES

La liquidación de gananciales es el procedimiento por el que el patrimonio común de los cónyuges que se crea tras el matrimonio se disuelve y los bienes que lo integran se reparten entre ellos.

Es importante que sepas que, si os habéis casado en gananciales, vuestros ingresos y las compras de bienes que hagáis serán propiedad de ambos automáticamente.

Te contamos qué es lo que va a pasar con todos esos bienes cuando te divorcias y por qué es importante dividirlos exactamente por mitad.

Diferencias entre gananciales y separación de bienes

Los regímenes matrimoniales admitidos son solamente dos: gananciales y separación de bienes.

Los gananciales se regulan en los artículos 1344 y siguientes del Código Civil.

La separación de bienes se regula en  los artículos 1435 y siguientes del Código Civil.

Régimen de gananciales

Cuando os casáis en gananciales, una vez celebrado el matrimonio, automáticamente todas las adquisiciones de bienes son titularidad de ambos.

A este nuevo patrimonio común se le llama sociedad ganancial.

Es irrelevante que hayas comprado a título personal, la propiedad será de ambos al 50%.

Esto no se aplica si estás separado o divorciado. Rige únicamente durante la vigencia del matrimonio.

Cuestiones importantes y frecuentes sobre qué bienes van a quedar incluidos y excluidos de la sociedad ganancial:

  • Están incluidas las rentas del trabajo y la indemnización por despido.
  • Está excluidos los bienes que percibas mediante herencia o donación.

Estas últimas son titularidad exclusiva del cónyuge que las recibe.

Régimen de separación de bienes

En cambio, la separación de bienes va a suponer que los bienes que se adquieran a título personal por cada uno de los cónyuges durante el matrimonio van a ser propiedad exclusiva del que los adquiere.

La gran diferencia con el régimen de gananciales es que no existe patrimonio común si las adquisiciones se hacen individualmente.

Lo que se adquiera a título de uno solo de los cónyuges será de su propiedad en exclusiva.

EL procedimiento de liquidación de gananciales

El procedimiento de gananciales puede llevarse a cabo por dos vías, dependiendo de si hay acuerdo entre los cónyuges o no:

Puede ser contencioso o de mutuo acuerdo.

El procedimiento contencioso procede cuando no hay acuerdo y es necesario recurrir al Juez para que decida sobre el reparto de los bienes.

Se trata de un procedimiento largo y tedioso que se puede alargar mucho en el tiempo.

Además, el coste es muy superior al procedimiento de mutuo acuerdo por la cantidad de tiempo y recursos que hay que dedicarle.

Puedes aprender más sobre el procedimiento de liquidación de gananciales contencioso pinchando en este enlace.

El procedimiento es mucho más rápido y fácil se realiza de mutuo acuerdo.

En el procedimiento de mutuo acuerdo sois vosotros los que decidís qué os quedáis cada uno, con el límite que veremos a continuación.

Normalmente, dentro del patrimonio ganancial habrá bienes muebles (coches, cuadros…) o inmuebles (casas, apartamentos…).

Estos bienes no se pueden dividir de manera automática por mitad, como si fuera dinero en efectivo.

Para poder hacer una división correcta del mismo al 50%, es preciso calcular el valor total de los bienes que lo integran.

Si estás interesado en la valoración de los bienes, puedes aprender más  sobre ello pinchando en este enlace.

Límites al reparto

Los bienes los vais a poder repartir como queráis, con un único límite:

El valor total de los bienes que os quedáis cada cónyuge ha de ser idéntico.

Este límite existe por razones puramente fiscales.

Cuando te divorcias, se entiende que el 50% de los bienes de la sociedad de gananciales es lo que ya tenías antes de divorciarte. No tienes que tributar por ello.

El problema viene cuando los dos lotes en que se va a dividir la sociedad de gananciales no son iguales.

En este caso, se entiende que uno de los cónyuges ha obtenido beneficio de la disolución de los gananciales y deberás tributar por ese lucro.

A ese beneficio se le conoce como exceso de adjudicación.

A modo de ejemplo, imaginemos que se han hecho lotes desiguales, asignándosele a uno de los cónyuges el 60% del valor total y al otro el 40%.

El que se ha quedado con el 60% deberá tributar por la diferencia hasta el 50%, esto es, sobre ese 10% de exceso.

EJEMPLO DE LIQUIDACIÓN DE GANANCIALES

Supongamos que una pareja que se acaba de divorciar tenía los siguientes bienes:

  • Piso valorado en 250.000€ sobre la que no hay hipoteca
  • Coche valorado en 15.000€
    • Sobre el coche hay un préstamo del que queda pendiente de pago 10.000€
  • Cuentas bancarias por valor de 50.000€

El valor total de los bienes, restando el préstamo que queda pendiente sobre el coche, es de 305.000€. Esta es la cantidad que habrá de repartir entre los cónyuges al 50%, esto es, 152.500€.

Por cada bien corresponde:

  • Piso: 250.000 / 2 = 125.000€ a cada uno
  • Coche: 15.000 (valor coche) – 10.000 (préstamo pendiente) = 5.000

5.000 / 2 = 2.500€ a cada uno

  • Cuentas bancarias: 50.000 / 2 = 25.000€ a cada uno.

Imaginemos que pactan que ella se queda con el piso y él con el coche.

La forma más sencilla de intentar acercar el valor de los lotes sería usar el efectivo que hay en las cuentas bancarias y adjudicárselo a él.

Una forma de hacer el reparto sería:

  • ELLA:
    • Piso: 250.000€
    • Deuda por crédito de compensación al esposo de 97.500€

TOTAL: 152.500€

  • ÉL:
    • Coche: 5.000€
    • Cuentas bancarias: 50.000€
    • Crédito por compensación a recibir por la esposa de 97.500€

TOTAL: 152.500€

El valor de la partición es idéntico, por lo que ninguno de los dos habrá de tributar por la disolución de la sociedad de gananciales.

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