LA ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA

La aceptación de la herencia es el acto por el que el llamado a suceder manifiesta su voluntad de aceptarla.

Todos sabemos que una vez una persona fallece, su patrimonio pasa a sus herederos o legatarios.

Pero, ¿cuáles son las formas en las que se tiene que manifestarse esta voluntad o no de heredar esos bienes?

El mero hecho de ser heredero del fallecido no determina que automáticamente sus bienes vayan a pasar a ser tuyos directamente.

Es necesario que tu voluntad de querer heredar sea clara e inequívoca.

Esto es, necesitan de un acto de aceptación de la herencia.

A priori, repudiar una herencia podría parecer un absurdo. Parecería que cualquiera querría recibir bienes gratuitamente de sus parientes o quién le haya nombrado heredero.

Esto cambia cuando nos encontramos con que las deudas del fallecido también se heredan, en cuyo caso la renuncia a la herencia cobra sentido.

DISTINCIÓN ENTRE ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA Y LA PARTICIÓN

Como hemos comentado en la introducción, la condición de heredero, ya sea legitimario o testamentario, no es suficiente para ser parte en la partición (reparto) de la herencia.

Es preciso que la voluntad de querer heredar sea clara.

Basta con que cualquiera de los herederos la manifieste individualmente, independientemente de si hay o no más coherederos.

Así pues, la aceptación de la herencia es un acto por el que se manifiesta que efectivamente se quiere ser considerado heredero y ser parte en la partición de la herencia.

Lo más común es que se hagan ambas en el mismo acto, si bien nada impide realizar la aceptación primero y la partición posteriormente.

Aunque se admite el documento privado, la forma común de aceptación de la herencia es en cualquier caso ante Notario, dejando constancia de ello en escritura pública.

FORMAS DE ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA

Se puede hacer una división doble de las formas de aceptación de la herencia:

  • Formal: En atención a la manera en que queda constancia de la voluntad de ser heredero, que puede ser (artículo 999 del Código Civil):
    • Expresa: Se deja constancia escrita de la voluntad de heredar. Aunque la Ley admite hacerlo en documento privado, lo normal es hacerlo ante Notario en escritura pública.
    • Tácita: Por actos de suponen necesariamente la voluntad de aceptar. Es decir, por la realización de actos que no podrías realizar si no eres heredero.

Los actos que van a suponer la aceptación tácita de la herencia se encuentran en el artículo 1.000 del Código Civil.

  • Patrimonial: En atención a la forma en que se acepta el contenido de la herencia, que puede ser (artículo 998 del Código Civil):
    • Pura y simpe: Acepta todos los bienes y obligaciones que forman la herencia, respondiendo de las posibles deudas que tenga la herencia incluso con su patrimonio previo a heredar (artículo 1.003 del Código Civil).
    • A beneficio de inventario: El heredero responderá de las deudas que tenga la herencia hasta el límite de los bienes y derechos de la misma.

La aceptación de la herencia a beneficio de inventario ha de hacerse necesariamente de forma expresa y ante Notario.

DATOS A TENER EN CUENTA A LA HORA DE ACEPTAR UNA HERENCIA

  • En primer lugar, la aceptación de la herencia es un acto voluntario y libre, que puede realizarse individual e independiente respecto del resto de coherederos.
  • Los efectos de la aceptación surten efecto desde el momento del fallecimiento del causante.
  • No puede aceptarse la herencia sólo en parte, a plazo o condicionalmente.
  • Podrán aceptar la herencia aquellos que tengan capacidad para disponer libremente de sus bienes.
  • La aceptación, una vez realizada, es irrevocable.
  • Si el heredero fallece sin haber aceptado, el derecho a heredar pasará a los herederos de éste.
  • Cuando haya varios herederos, podrán unos aceptarla y otros repudiarla. Igualmente, podrán unos aceptarla pura y simplemente y otros a beneficio de inventario.
  • Cuando la herencia sea aceptada pura y simplemente por uno de los cónyuges casados en gananciales sin que el otro cónyuge acepte, no se responderá de las deudas de la herencia con los bienes de la sociedad conyugal.

LA NEGATIVA DEL HEREDERO A ACEPTAR LA HERENCIA

Si alguno de los herederos se niega a aceptar la herencia, cualquier interesado en la herencia puede instar una acción para que éste acepte la herencia o la repudie.

Para poder llevar a cabo esta acción han de haber transcurrido al menos 9 días desde el fallecimiento del causante (artículo 1.004 del Código Civil).

Una vez transcurrido ese plazo, se podrá acudir al Notario para que éste requiera al llamado a suceder para que acepte o renuncie.

El llamado tendrá un plazo de 30 días naturales para ello, entendiéndose que acepta pura y simplemente si no se pronuncia (artículo 1.005 del Código Civil).

Autor: Francisco Moret Gea

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